miércoles, 1 de enero de 2014

Todo es movimiento



¡Qué bella es la Tierra!
Continuo movimiento y creación.


Siéntete la Tierra

Siembra tus sueños en la brisa, para que recorran el mundo.
Siembra tus sueños en la lluvia, para que lleguen al mar.
Sé agua y sé brisa, y siéntete ese olor a tierra. Siente la tierra.
Siente la vida. Siéntete Uno con la vida.

Feliz año 2014. 
Otro gran año, aunque sean años de grandes lecciones. Años que te llevan a volar sobre tus propios miedos, sobre tus carencias. 

domingo, 11 de marzo de 2012

Mi primer Temazcal

PruebaDesde el último post, lo que viví ayer ha sido lo más importante de mi vida, junto con otro suceso que ha marcado un cambio de ciclo interesante, pero que no viene a cuento ahora.
Un Temazcal no te va a dejar indiferente. Tú verás lo que quieras ver en él, tiene muchos niveles de lectura, más superficiales y más profundos. Pero siempre dejará una huella en ti. Te va  a llevar a un punto de máxima resistencia física y mental, que pedirá de ti un punto de mínima resistencia, es decir, abandonarte absolutamente a la experiencia, dejándote penetrar por ella, y que sea "lo que Dios quiera", que seguro que es lo mejor que necesites en ese momento. Una máxima presión para un máximo abandono.
Hablamos del nivel físico y mental, pero lo mejor del Temazcal es cómo te afecta, o puede afectar, a lo más profundo de ti mismo, ese aspecto espiritual y emocional que te mueve en cada cosa que haces en la vida. Y lo va a afectar, sin duda alguna.
Y entonces llegamos a la paradoja: no se puede contar cómo, en tu profundo sentir, te ha afectado un Temazcal. Porque no hay palabras, sino símbolos, para llegar a lo más profundo del ser humano. Símbolos, cuentos, historias, mitos, es la manera en que siempre hemos tratado de mantener la cadena sagrada del misterio a lo largo de los siglos.
La ceremonia del Temazcal crea las condiciones necesarias para que entres en el origen mismo de la vida, en el  profundo misterio de tu ser, y el resto es cosa de cada uno. Cada persona obtiene un elixir sagrado del momento en que expones tu alma al fuego de la alquimia de las "abuelitas temazcaleras".

viernes, 26 de agosto de 2011

Terminando las vacaciones

Esto se está acabando, amigos! Hoy, viernes, es el último día. Mañana nos toca volver a cruzar España para llegar a nuestro Bierzo querido.
Han sido unas vacaciones de relax, de hacer poco, muy poco, o nada. Esto es lo que nos pedía el cuerpo y la mente, frente a tanta intensidad de actividades con las que te bombardea la vida diaria.
Las hemos repartido entre los niños y nosotros mismos. Teníamos ambas necesidades, y queríamos satirfacerlas, sin sacrificar una por la otra. Porque somos padres, y porque, también, somos una pareja, que necesita sus momentos de estar en sí mismos (ensimismados), entrelazadados, aunque sea una semana al año.
No hemos notado ningún síntoma de adicción al trabajo. Es posible que notemos el típico síntoma postvacacional de vuelta a la rutina, pero, sin duda, salir de ella quince días, nos parece bueno y necesario.
La forma de vida que nos hemos autoimpuesto todos los seres humanos, (o muchos, lo queramos, o no), nos lleva a estos ritmos marcados de acción/relax. Eso es otro tema de reflexión para mi otro blog, ese otro blog donde reflexiono de los temas que prácticamente sólo me interesan a mí.
Saludos y buen fin de semana.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Vivir sencillamente.

Pues va a ser lo mejor, al menos para mí. Vivir la vida sencillamente.

No me voy a complicar. Nunca me resultó. Otra veces lo intenté, digamos enrevesar y complicar aquello que podría ser sencillo. Y no me salió bien. Ni tampoco hice bien a nadie.

Así que, vamos a hacer las cosas simples, directas, claras.

Para qué andar con rodeos. ¿Para qué crear planos ficticios en lo que puede vivirse directa y diáfanamente? Pues eso.

Y aprender de los demás, de la observación. Sí, eso da muchas tablas, no cabe duda. Además, claro, de aprender de uno mismo, trantando de no ocultarnos, al menos a nosotros mismos, todo lo que es esencial, importante, clave en nuestro vivir de cada día.

Uno aprende mucho de la vida. Se aprende de los errores. Se aprende de compartir. Se aprende de reconocer y admitir que has metido la pata. Ya está, no pasa nada. ¿O es que somos perfectos? No me lo creo. Estamos en proceso, ya lo dije más veces, y hubo gente que no me terminó de entender, pero ahí está. Así es. Evolucionamos, crecemos, cambiamos, nos transformamos y transformamos a otros, o somos como catalizadores de ciertas transformaciones que suceden en otros. Quien se crea completo, ¿qué leches hace aquí?. Debería estar en otro lugar, o enseñando a los que tropezamos, una y mil veces. Enseñando a levantarnos, a que no hay que rendirse, nunca, nunca. Levántate, levántame, estate junto a mí, a mi lado, y dime cómo lo has hecho tú, o cómo lo ha hecho alguien a quien conoces tú. Dímelo. Enséñame.